Ferenc Puskás llegó al Real Madrid en 1958 con 31 años, sobrepeso y después de casi dos años apartado del fútbol de competición. Muchos consideraban que su carrera estaba terminada, pero el delantero húngaro protagonizó una de las recuperaciones más extraordinarias de la historia del fútbol y acabó formando una pareja legendaria con Alfredo Di Stéfano.
El próximo 17 de noviembre de 2026 se cumplirán 20 años de su fallecimiento. Una fecha especial para recordar al futbolista que conquistó tres Copas de Europa con el Real Madrid y cuya extraordinaria zurda maravilló al Santiago Bernabéu.
De estrella de Hungría al exilio tras la revolución de 1956
Nacido en Budapest el 1 de abril de 1927, Puskás comenzó su carrera en el Kispest, posteriormente denominado Honvéd, donde destacó por su facilidad para marcar goles.
Fue capitán de los Magiares Mágicos, la selección húngara que conquistó el oro olímpico en 1952 y alcanzó la final del Mundial de 1954.
Sin embargo, la revolución húngara de 1956 cambió su vida. Mientras se encontraba fuera del país con el Honvéd, decidió no regresar a Hungría.
Aquella decisión le supuso una sanción internacional que lo mantuvo apartado de la competición durante aproximadamente 18 meses.
Cuando pudo volver a jugar, pocos clubes estaban dispuestos a apostar por un delantero de más de treinta años que llevaba tanto tiempo inactivo.
Santiago Bernabéu apostó por un futbolista que parecía acabado
En 1958, el presidente Santiago Bernabéu decidió fichar a Puskás pese a las dudas sobre su condición física.
El delantero llegó a Madrid con varios kilos de sobrepeso y necesitó un intenso trabajo de preparación para recuperar su mejor estado físico.
Puskás respondió con entrenamientos, disciplina y una capacidad goleadora que permanecía intacta.
Debutó oficialmente el 14 de septiembre de 1958, en una victoria por 1-2 ante Las Palmas. Una semana después marcó tres goles frente al Sporting de Gijón.
Su zurda, su precisión en el remate y su inteligencia para encontrar espacios terminaron convenciendo a quienes habían cuestionado su fichaje.
Puskás y Di Stéfano, una sociedad que dominó Europa
La incorporación del húngaro completó una delantera histórica en la que también destacaban Paco Gento, Raymond Kopa y Héctor Rial.
La conexión entre Puskás y Alfredo Di Stéfano resultó especialmente productiva.
Di Stéfano organizaba, construía y participaba en todas las fases del juego, mientras Puskás aprovechaba su extraordinario olfato goleador para definir las jugadas.
Su potente pierna izquierda le valió el apodo de Cañoncito Pum.
Lejos de limitarse a aprovechar sus últimos años como profesional, el delantero vivió en Madrid una segunda juventud futbolística.
Cuatro goles en Glasgow y tres en otra final europea
El 18 de mayo de 1960, el Real Madrid derrotó al Eintracht de Frankfurt por 7-3 en la final de la Copa de Europa disputada en Glasgow.
Puskás marcó cuatro goles y Di Stéfano consiguió los otros tres, en una exhibición que permitió al conjunto blanco conquistar su quinta Copa de Europa consecutiva.
El húngaro estableció un récord que todavía permanece vigente: ningún otro futbolista ha marcado cuatro tantos en una final de la máxima competición europea.
Dos años después volvió a protagonizar otra actuación extraordinaria.
En la final de 1962 contra el Benfica, Puskás marcó los tres goles del Real Madrid, que llegó al descanso ganando 3-2.
Sin embargo, el conjunto portugués remontó y terminó imponiéndose por 5-3, con Eusébio como gran protagonista.
Puskás sigue siendo el único futbolista que ha conseguido tres goles en dos finales diferentes de la Copa de Europa.
Los números de Puskás en el Real Madrid
El delantero húngaro conquistó tres Copas de Europa, cinco Ligas, una Copa Intercontinental y una Copa de España durante su etapa madridista.
También ganó cuatro Trofeos Pichichi.
| Estadística | Registro |
| Partidos oficiales contabilizados por el Real Madrid | 262 |
| Goles | 242 |
| Copas de Europa | 3 |
| Ligas españolas | 5 |
| Trofeos Pichichi | 4 |
| Copa Intercontinental | 1 |
| Copa de España | 1 |
Con 242 goles en 262 encuentros, según los registros históricos del Real Madrid, Puskás alcanzó una media de 0,92 tantos por partido.
Su rendimiento resulta todavía más extraordinario teniendo en cuenta que llegó al club con 31 años y después de un largo periodo de inactividad.
El legado de Puskás veinte años después de su muerte
Ferenc Puskás falleció el 17 de noviembre de 2006 en Budapest, a los 79 años.
Su influencia continúa presente en el fútbol mundial. La FIFA creó el Premio Puskás para reconocer el mejor gol del año, mientras el Real Madrid mantiene vivo su recuerdo con un busto en la Ciudad Real Madrid.
En 2021, una calle de Madrid también recibió su nombre como homenaje a su trayectoria.
Su historia ocupa un lugar especial en el madridismo porque representa una de las grandes apuestas deportivas de Santiago Bernabéu.
Puskás no solo conquistó títulos: protagonizó algunas de las actuaciones individuales más extraordinarias que ha conocido la Copa de Europa. Cuatro goles en Glasgow, otros tres contra el Benfica y una zurda irrepetible bastaron para convertir al delantero que muchos consideraban acabado en una de las mayores leyendas del Real Madrid.